Tres hermanas que viven juntas en una casa de 200 M² en buen estado pero un poco desactualizada en acabados, con una cocina estrecha y no funcional; soñaban con la cocina ideal en blanco y negro, se hizo este diseño mezclando los materiales con los colores indicados, abriendo la cocina al comedor por medio de una isla en granito negro que alberga el lavaplatos.

No se imaginan la felicidad de las propietarias y sus allegados, ahora todas las visitas son en la cocina.
El presupuesto era limitado, pero después de un estudio y propuesta de materiales; se logro un producto económico pero muy acertado, recibiendo mucho agrado por parte de los propietarios.

REMODELACION

1/10

Cucuta, Norte de Santander

Casa Suarez